La ciudad de Crespo recibió un Certificado de Reconocimiento otorgado por la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático (RAMCC), en mérito a las acciones de arbolado urbano desarrolladas durante el año 2025, orientadas a la mitigación del cambio climático y la conservación ambiental.

Durante el último año se plantaron 690 árboles en distintos puntos de la ciudad, lo que representa una absorción estimada de 138 toneladas de dióxido de carbono (CO₂) a lo largo de 20 años.

El intendente Marcelo Cerutti expresó su satisfacción por el reconocimiento y destacó el trabajo sostenido del municipio en materia ambiental. “Se premió una actitud y un compromiso que la ciudad viene sosteniendo desde hace mucho tiempo, especialmente en todo lo relacionado con el ambiente y la forestación urbana”, señaló. Además, remarcó que la distinción no solo valora la plantación de árboles, sino también el compromiso de los vecinos en su cuidado.

En ese sentido, Cerutti invitó a la comunidad a acercarse al vivero municipal para retirar ejemplares y sumarse a la iniciativa. “Promovemos que los vecinos planten árboles en los frentes de sus casas. Desde el municipio se les entrega el ejemplar y luego cada uno asume el compromiso de cuidarlo para que crezca”, explicó.

Por su parte, la ingeniera ambiental Sofía Ballespin, de la Subdirección de Ambiente, destacó la importancia del reconocimiento otorgado por la RAMCC. “Este certificado surge a partir de un relevamiento de todos los árboles implantados durante 2025, tanto por el municipio como los entregados a los frentistas”, indicó.

Ballespin explicó que la absorción de 138 toneladas de CO₂ en 20 años “equivale, por ejemplo, a sacar de circulación unos 30 autos durante un año, o un vehículo que recorra 500.000 kilómetros, lo que representa unas 14 vueltas al mundo”. Además, subrayó que este trabajo tiene un impacto positivo a largo plazo, fortaleciendo el desarrollo sostenible y la resiliencia de la ciudad frente a eventos climáticos extremos.

En esta oportunidad, se priorizó la plantación de especies arbóreas autóctonas y adaptadas a la región, con el objetivo de fortalecer la biodiversidad local. Entre las especies implantadas se encuentran espinillo, algarrobo, ñandubay, ceibo, aguaribay, ombú, tala, lapacho amarillo y rosado, jacarandá e ibirá pitá, entre otras.

Finalmente, Miguel Pusineri desde el Eco-Jardín Educativo y Vivero Municipal destacó el valor educativo del espacio, donde se trabaja en la reproducción de especies principalmente autóctonas a partir de semillas. Allí se reciben escuelas y vecinos con el objetivo de concientizar sobre la importancia de la biodiversidad y de trabajar con la naturaleza, promoviendo una relación armónica con el ambiente.